Comisariado: Soad Houman y Catalina Joy
Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma continúa con el ciclo dedicado a las “Miradas a la colección de Es Baluard” y presenta la cuarta lectura, titulada “Fragmentos pictóricos, 1980-2010”. Esta nueva presentación plantea un recorrido a lo largo de las tres últimas décadas, para ilustrar el resurgir de la pintura y su evolución en España y su reflejo en las Illes Balears. Una lectura de cómo la pintura ha sido reivindicada como lenguaje artístico, a través de la figuración y la abstracción, desde las diferentes perspectivas de los dieciocho artistas representados.
 
Una vez asentadas en los años 60 y 70 las corrientes informalista, conceptual y minimalista, artistas de diferentes ciudades europeas reivindican “la pintura como tema de la pintura”, con la voluntad de recuperar este género tradicional que había sido objeto de rechazo durante las décadas anteriores. Los “Nuevos salvajes” o “Nuevos expresionistas” en el caso de Alemania y la “Transvanguardia” en Italia, son los términos acuñados para denominar a los artistas que promulgan la consagración de la pintura, que  a su vez influirán en los artistas del  territorio español.
 
Los primeros años de la década de los ochenta significaron, además de la consagración de la pintura, el asentamiento de la figuración y del “estilo del no estilo”, desligando la pintura de cualquier trasfondo político, social o tecnológico, como reflejan la obra de Miquel Barceló,  Maria Carbonero, Ferran García Sevilla, Antón Patiño y Charo Pradas. Una figuración que también convive con otras propuestas como la abstracción lírica, representada en la exposición a través de José Manuel Broto y Xavier Grau.
 
El paso a la nueva década también tuvo como resultado la importancia de la investigación pictórica centrada en la materia, como reflejan dos obras de José María Sicilia y Miquel Barceló. De 1990 en adelante, abstracción y figuración conviven en el medio pictórico mientras tiene lugar el auge de otras disciplinas artísticas como la fotografía, la escultura o el vídeo: la propuesta abstracta de carácter geométrico, representada por Erwin Bechtold, Miguel Ángel Campano y Ramon Canet y la abstracción gestual y matérica con reminiscencias de la figuración plasmada por Rafa Forteza y Guillem Nadal. Junto a ellos, la obra de Luis Gordillo, precedente de la nueva figuración madrileña nacida en los setenta y que se decanta desde los ochenta por la abstracción, concebida desde su visión personal y a través de recursos como la multiplicidad o la superposición.
 
Una figuración narrativa como la que plantean Miki Leal, Nicholas Woods y Abraham Lacalle (este último,  a través de metáforas a medio camino entre la abstracción y la figuración), y Victoria Civera (que nos remite a una figuración “inventada” por medio de iconografías femeninas), cierra el recorrido planteado. Son los representantes de la nueva figuración que se desarrolla desde el año 2000 en adelante, y que sigue reafirmando el valor de la pintura en la actualidad.