Marina Abramović

The family A

Fecha: 2008

Técnica: C-print sobre dibond

Medidas: 150 x 120 cm

Edición: 2/9

Es Baluard Museu d'Art Modern i Contemporani de Palma

Obra expuesta

Eight Lessons on Emptiness with a Happy End refleja la preocupación de la artista de origen serbio Marina Abramović por el exceso de violencia en nuestra sociedad actual. Refiriéndose al concepto de vacío en el budismo (para conseguir la armonía entre el cuerpo y el alma hay que vaciar primero la mente para así permitir la transformación hacia un nuevo estado), la artista crea esta obra en 2008 para afrontar la presencia constante de la violencia y la guerra, ambos representados de forma constante en los medios de comunicación contemporáneos. Evocando un texto de Susan Sontag del libro Regarding the Pain of Others –donde la autora estadounidense trata las raíces de la guerra–, Abramović reflexiona acerca de los cientos de imágenes que muestran la muerte de personas que vemos en Internet, los periódicos, la televisión, hasta los videojuegos, sin ánimo de redención.

Para la realización del proyecto, la artista opta por trasladarse a Laos, donde desarrolla un vídeo multicanal y una serie de fotografías, entre las cuales se encuentra The Family A, de la colección de Es Baluard. El proyecto fue concebido en 2006, cuando realiza su primera visita a este país; allí toma como fuentes de inspiración su experiencia vital junto a un chamán, al que ve sacrificar un cerdo para entrar en el mundo espiritual, y observa simultáneamente cómo los niños pueden comprar armas de juguete mientras tiene lugar la ceremonia de unos monjes budistas. El vídeo consiste en una instalación formada por cinco canales que recogen el paisaje de Laos a través de imágenes estáticas e introducen a continuación las diferentes fases de un conflicto bélico (la negociación, la batalla, el transporte de cautivos…) protagonizado por niños vestidos con ropa militar, a la manera de tableaux vivants.

Al mismo tiempo, la artista realiza una serie de fotografías en las que ella vuelve a aparecer junto a los niños que protagonizaron el vídeo. Abramović, con una clara intención de llamar a la compasión del espectador, en The Family A –al igual que en el resto de fotografías de la serie– plantea una escenificación controlada. Asimilando la composición típica de un retrato de familia, sobre sus piernas está sentado un niño con uniforme de soldado, ambos con rostro inexpresivo ante un fondo neutro y en posición frontal. El niño que sostiene el arma con sus manos es utilizado por la artista como un símbolo de la dualidad violencia­inocencia, dando lugar a una nueva iconografía para representar la posibilidad de redención.

Biografía del artista