Nueva museografía Sala 1: Pere A. Serra. La Colección, entre el paisaje y la abstracción

  • 7 de marzo, 19h. Encuentro: «Pere A. Serra. La Col·lecció, entre el paisatge i l’abstracció». Participantes: Teresa Matas (artista), Joan Oliver “Maneu” (Licenciado en Filosofía y Letras, galerista de arte y amigo de Pere A. Serra), Pep Canyelles (artista) y Rafa Forteza (artista).
  • 7 de marzo, 20h. Apertura.

 

En su quince aniversario, Es Baluard propone una nueva museografía a partir de la labor de activación, investigación y promoción del arte del principal impulsor del museo, Pere A. Serra (Sóller, Mallorca, 1928 – Palma, 2018).

Tomando como referencia el libro Memòries d’un museu (Memorias de un museo), donde aparecen las obras más destacadas que la Fundació d´Art Serra depositó en Es Baluard, el área artística y la dirección han vinculado el análisis de las obras de la Colección a una selección de las más representativas. Los tres conceptos que permiten ordenar el hilo conductor de esta nueva museografía parten de tres focos de intereses como grandes áreas sobre la que delimitar temas y estilos: los paisajes, las figuras y la abstracción.

Torrent de Pareis, Mallorca de Joaquim Mir, es un cuadro esencial para poder iniciar el análisis de lo que ha supuesto la pintura de paisaje en Mallorca. Otras piezas clave, como las realizadas por Antoni Gelabert, Santiago Rusiñol, Hermen Anglada-Camarasa, Joaquín Sorolla o Sebastià Junyer Vidal, nos sirven como punto de inflexión para hablar de ello y nos permiten entender un Miró incipiente que recrea su Paysage de Mont-roig en 1916. Puertas a la abstracción que podemos observar, así mismo, en el siguiente grupo de obras, como la destacada Haven Palma de Leo Gestel o Escena de la Guerra Civil Española de Wifredo Lam. Este medio camino entre prácticas que comenzaban a experimentar con la forma y la línea en síntesis, se aprecia también en diferentes cuadros que presentan la hibridación. Pero nada hay más concreto que las recreaciones de estilos de vida cercanos al contexto de época mallorquín, como reflejan Molinar amb gent de Ricard Anckermann o Esperant els nuvis de Pilar Montaner de Sureda. Figuras humanas que en evolución de estilos y épocas diferentes, según explica la historia del arte, vienen reflejadas en la selección de obras correspondiente a Fernand Léger, Georg Baselitz, Pablo Picasso y Maria Carbonero. Esta última, una pintora palmesana que pertenece a la joven generación de creadores que destacaron a finales de los ochenta y primeros de los noventa, y a los cuales el Sr. Serra dio mucho apoyo. De todos ellos –Amador, Joan Bennàssar, Rafa Forteza, Menéndez Rojas, Pep Canyelles, Teresa Matas, Josep M. Alcover, entre otros– quedan representados por las piezas de Ramon Canet y Maria Carbonero. Y ya en alusión a los nuevos rumbos que tomaban las prácticas pictóricas experimentales, de las cuales el gran amigo del coleccionista, el pintor Juli Ramis, revela en sus obras una amplia gama, podemos encontrar en la sala obras de artistas internacionales como Elmyr de Hory, André Masson, Roberto Matta, Hans Hartung o Rebecca Horn, pero sobre todo de los españoles María Blanchard, Antoni Tàpies, Manolo Millares o Josep Guinovart.

Además, de todos ellos, completamos la selección con una serie de libros de artistas, producciones significativas de un tiempo en el que la obra en papel permitió contribuir a la difusión de artistas del contexto local.

 

 

Pere A. Serra fue uno de los referentes en la prensa de las Illes Balears y un escritor regular sobre cultura. Estuvo siempre vinculado al mundo del arte, su gran pasión, tanto como coleccionista, como investigador, mecenas e impulsor de centros artísticos.

Sus textos versan fundamentalmente sobre los artistas que admiraba y con los que se relacionaba asiduamente, en un periodo en el que Mallorca era uno de los epicentros culturales más atractivos de Europa, escribiendo además un gran número de textos de presentación para catálogos de esos artistas que conocía y frecuentaba. Esto le incentivó a coleccionar desde la proximidad, pero también en la búsqueda de obras especiales de pintores cuyo estilo le atraía.

Fundó la editorial Atlante, en 1953, contribuyó a la catalogación de la obra del pintor Hermen Anglada-Camarasa y editó El vol de l’alosa, de Joan Miró, en 1973, obra ilustrada con 21 dibujos originales y 19 poemas de autores mallorquines.

Puso en marcha la publicación de obras tan importantes como la Gran Enciclopèdia de Mallorca (25 vols.), la Gran Enciclopèdia de la Pintura i l’Escultura a les Balears (4 vols.) y la traducción al catalán de Die Balearen (Les Balears descrites per la paraula i la imatge) del Archiduque Luís Salvador.

Amigo personal de Joan Miró, en 1978 promovió los actos de homenaje del 85 aniversario del artista, como fue una exposición antológica en la Llotja de Palma, inaugurada por los Reyes de España, y una muestra de homenaje de 365 artistas en el Casal Solleric. Más tarde, en 1984, y fruto de su gran amistad, escribió Miró y Mallorca, que fue editado en castellano, catalán, inglés, francés, alemán y japonés.

Fue autor también de otras publicaciones como 101 escultures a la Vall de Sóller (1995); 101 pintors (Memòries d’una col·lecció) (2000); L’ombra del garrover. Escrits sobre art (1957-2003) (2003); Memòries d’un museu. Diàlegs en Es Baluard (2007) y fue coautor del libro de entrevistas Díganos Vd. Algo (1952).

Promovió la creación de varios centros de arte en Mallorca, como en 1992 el Museo de Arte Contemporáneo de Valldemossa, en 1997 creó el Consorcio del Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma Es Baluard, que más tarde se convertiría en el Museo Es Baluard.  Fue presidente de la Fundació Tren de l’Art y propuso la adquisición de Can Prunera, en Sóller, una casa modernista para convertirla en centro artístico, así como la creación de un parque de esculturas contemporáneas en el Port de Sóller.

Fue también patrono de la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca y de la Fundación Sassu de Lugano, desde 1997. Académico numerario de la Reial Acadèmia de Belles Arts de Sant Sebastià (1997) y académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1998), entre otros.

Entre los artistas que le interesaban, además de Joan Miró, cuya obra admiraba por encima del resto, entabló una gran amistad con Juli Ramis, otro artista que le interesó mucho y del cual también escribió. Su interés en los artistas más tradicionales mallorquines, o que estuvieron en la isla como Hermen Anglada-Camarasa, Antoni Gelabert, Santiago Rusiñol, Joaquim Mir, Llorenç Rosselló, etc., derivó hacia artistas más contemporáneos como Pablo Picasso, del que coleccionó numerosas cerámicas, Elmyr de Hory, Roberto Matta, Anthony Caro, Eduardo Chillida, Pablo Serrano, Arnaldo Pomodoro, Nikki de Saint Phalle, Franco Monti, Aligi Sassu, entre otros. También tuvo gran importancia su labor de promoción de artistas más jóvenes de las islas, o vinculados a ellas, en el momento emergente de su carrera, apoyando la obra gráfica y haciendo difusión de su obra.

 

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