Joan Miró

Le Chien d'Ubu

Fecha: ca. 1977

Técnica: Pintura, tela y materiales diversos

Medidas: 184 x 80 x 22 cm

Es Baluard Museu d'Art Modern i Contemporani de Palma, depósito Colección Serra

Nº reg. : 760

Año de ingreso: 2012

Obra no expuesta

Desde su llegada a París en los años veinte, Miró entró en contacto con la obra y la personalidad del poeta, dramaturgo y artista plástico francés Alfred Jarry y, en especial, con su obra teatral Ubu roi, cuyo estreno en París, en 1896, abrió la puerta al teatro de vanguardia y del absurdo. Los personajes principales de esta farsa burlesca en la que Jarry arremete contra la autoridad y los abusos de poder son Père Ubu, un tirano sanguinario, grotesco, vulgar y cínico, y su compañera Mère Ubu, seguidos de una corte de ridículos personajes.

Esta atracción por la figura de Ubú continúa en años posteriores, concretamente hasta el último período de su trayectoria. A finales de 1975, Joan Baixas, director del grupo Teatre de la Claca, colabora con Miró en la gestación de la obra teatral Mori el Merma, cuyo preestreno tuvo lugar en el Teatre Principal de Palma el 7 de marzo de 1978 y meses más tarde, el 7 de junio de ese mismo año, fue estrenada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.

Le Chien d’Ubu y El abanderado son dos de los personajes creados para la puesta en escena de Mori el Merma, pieza sin diálogos que toma el nombre de una tradición catalana según la cual el grotesco cabezudo que abría la procesión del Corpus era acosado por los niños al grito de «Mori el Merma» (Muerte al Merma). El Merma como personaje ridículo, al igual que Ubú en la obra de Jarry, representa a Franco, convirtiendo la obra teatral en una metáfora de la dictadura franquista. No hay que olvidar que esta obra comenzó a gestarse a finales de 1975, poco después de la muerte del dictador.

Para su creación, a tamaño natural, utilizaron materiales ligeros que permitían el movimiento de los actores en el escenario; para ello emplearon gomaespuma, celastic, alambre y caña, recubriéndolo todo con tela de algodón blanco para que esta se impregnase bien de la pintura aplicada por el genio catalán. Para la creación de los personajes, más de una docena, entre ellos El abanderado y Le Chien d’Ubu, a nivel formal partieron de obras anteriores de Miró, L’enfance d’Ubu y Ubu aux Baléars en concreto, que se caracterizaban por una riqueza cromática controlada para una correcta iluminación. En el caso de Le Chien d’Ubu, Miró ideó el personaje de tal forma que al girarlo y darle la vuelta se convertía en otro muñeco. Por su parte, El abanderado es una figura más rica en cuanto a elementos, como el ramillete de flores que porta junto a la bandera sobre la cual Miró trazó el número tres, cifra que nos remite al interés de Miró por la simbología y que vemos de nuevo en sus esbozos y notas relacionadas con la pieza teatral.

S.H.

Biografía del artista